¿Tener semanas adicionales a las mínimas requeridas puede representar una ventaja importante para obtener una mesada pensional superior. Por eso, una de las preguntas más frecuentes es cómo lograr semanas adicionales o cómo recuperar aquellas que no aparecen en la historia laboral.
Para comenzar, es importante recordar que, cuando Colpensiones va a liquidar el valor de la mesada pensional, tiene en cuenta dos aspectos principales: el ingreso base de liquidación (IBL) y la tasa de reemplazo.
¿Qué es el ingreso base de liquidación y qué relación tiene con la pensión?
El ingreso base de liquidación corresponde al promedio de los salarios de lo cotizado durante los últimos 10 años o durante toda la vida laboral, escogiendo el más favorable para el afiliado.
Por otra parte, está la tasa de reemplazo, que es el porcentaje con el cual nos pensionamos y que depende del número de semanas cotizadas.
Sin embargo, la tasa de reemplazo no depende únicamente de las semanas cotizadas. También está relacionada con la fórmula decreciente contenida en el artículo 34 de la Ley 100.
En este artículo se contempla la fórmula para liquidar la tasa de reemplazo a la que tenemos derecho por las semanas mínimas requeridas.
¿Por qué son importantes las semanas adicionales?
Una persona que tiene, por ejemplo, un promedio de salarios de $3.000.000, tiene una tasa de reemplazo por las semanas mínimas requeridas del 64 % y, a partir de ahí, empieza a subir su tasa de reemplazo en 1,5 % por cada 50 semanas adicionales.
Pero una persona que tenga, por ejemplo, un promedio de salarios de $7.000.000, tendría una tasa de reemplazo inicial por las semanas mínimas requeridas que ya baja al 63 % o 62 %.
Así, entre mayor es el IBL, menor es el porcentaje inicial por las semanas requeridas, en principio.
Por eso, para obtener una mesada pensional alta, es necesario tener muchas semanas adicionales a las mínimas requeridas. Si únicamente se tienen las semanas mínimas, la tasa de reemplazo será más baja.
Una de las formas de conseguir estas semanas adicionales es cotizando durante más años. Sin embargo, existen otras alternativas para quienes no cotizaron esos años y no quieren continuar cotizando para no alargar ni prolongar el reconocimiento de su pensión.
¿Cómo recuperar semanas adicionales para la pensión?
Existen diferentes alternativas que pueden permitir recuperar semanas que no aparecen en la historia laboral.
1. Revisar los periodos en mora de la historia laboral
En primer lugar, es importante revisar la historia laboral para identificar si existen periodos en mora.
Estas moras pueden corresponder a empleadores o a trabajadores independientes.
Si se trata de una mora de un empleador, se podría requerir al empleador para que pague la mora o demandarlo. Pero si el empleador ya no existe, entonces se demanda al fondo de pensiones.
En este caso, es necesario demostrar que existió la relación laboral y determinar sus extremos, es decir, desde qué fecha hasta qué fecha existió.
De esta manera, el juez puede condenar al fondo a asumir y acreditar las semanas que no fueron pagadas debido a la omisión de las acciones de cobro, es decir, de la obligación de cobrarle al empleador.
2. Subsanar las moras como trabajador independiente
Si las moras corresponden a periodos como trabajador independiente, la norma permite pagar aportes en mora como trabajador independiente a partir de septiembre de 2007, debido a que la norma salió en agosto.
Sin embargo, el periodo comprendido entre 2003 y 2007 también podría subsanarse, pero mediante el pago de un cálculo actuarial.
Y precisamente aquí encontramos una segunda alternativa: los pagos de cálculos actuariales.
¿Qué son los cálculos actuariales?
Los cálculos actuariales se pagan cuando existe una omisión en la afiliación.
Por ejemplo, si una persona trabajó con una empresa o con un empleador durante determinado periodo y este omitió afiliarla y no realizó los pagos correspondientes, esa omisión puede subsanarse mediante el pago de un cálculo actuarial.
De igual manera, si una persona, como independiente, omitió la afiliación, puede pagar cálculo actuarial a partir de febrero de 2013.
Una vez se pagan estos cálculos actuariales o las moras mencionadas anteriormente, estos deben acreditarse en la historia laboral.
Después de realizar el pago, se debe esperar un término prudencial de aproximadamente mes y medio a dos meses. En ese momento, las semanas deberían aparecer debidamente acreditadas en la historia laboral.
Si no aparecen, se debe proceder con una solicitud de corrección de historia laboral.
3. Revisar vinculaciones anteriores con entidades públicas
Otra alternativa consiste en recordar con qué entidades públicas se tuvo alguna vinculación anterior al año 1995 y verificar si esos tiempos aparecen cotizados en la historia laboral.
Si esos periodos no están registrados, se puede solicitar a la entidad correspondiente que expida el certificado CTIL y posteriormente aportarlo al fondo de pensiones para que se acrediten esos tiempos.
Es muy común que algunas personas no recuerden haber trabajado con alguna entidad o simplemente minimicen la importancia de esos periodos.
Sin embargo, estos certificados pueden solicitarse y aportarse al fondo de pensiones para acreditar más semanas.
4. Solicitar que los años sean contabilizados sobre 365 días
Existe otra alternativa: demandar para que el juez condene a Colpensiones a contabilizar los años de 365 días, de manera que el número de semanas resulte superior.
Sin embargo, como se trata de solo cinco días por año, son pocas las semanas que se pueden recuperar a través de toda la vida laboral.
Por esta razón, estas semanas pueden ser útiles cuando faltan pocas semanas para completar un paquete de 50 semanas adicionales, con el objetivo de aumentar la tasa de reemplazo en vejez o en invalidez, por ejemplo.
Estas semanas recuperadas mediante esta metodología de contabilizar los años sobre 365 días también sirven para acreditar requisitos de pensión de invalidez y requisitos de pensión de sobrevivientes.
No obstante, en este caso estamos hablando específicamente de cómo recuperar semanas para que nuestra mesada pensional sea superior. Por eso, también se podría demandar para que estas semanas sean contabilizadas de esta manera y así se incremente la tasa de reemplazo.
Recuperar semanas puede marcar una diferencia en la mesada pensional
Las semanas adicionales a las mínimas requeridas pueden ser importantes al momento de determinar la tasa de reemplazo y, en consecuencia, el valor de la mesada pensional.
Por eso, además de continuar cotizando durante más años, es importante revisar la historia laboral para identificar posibles periodos en mora, omisiones de afiliación, vinculaciones anteriores con entidades públicas y otras situaciones que permitan acreditar semanas que actualmente no aparecen registradas.
Cada periodo recuperado puede ser relevante, especialmente cuando se está cerca de completar un grupo de semanas adicionales que permita incrementar la tasa de reemplazo.











